Rodando al estilo Pedro Almodovar y ampliando la familia cinematográfica.
Y no, no me refiero a su aclamado estilo visual, no. Me refiero a cómo rodó, por ejemplo, su primera película Pepi, Luci y Bom y otras chicas del montón. El cineasta manchego tardó casi un año y medio porque, por entonces, aún trabaja en Telefónica y tenía su sueldecillo y no sus paraisillos fiscalillos. Pues a eso me refiero, que estamos rodando simultáneamente dos cortometrajes en ratos libres; los que nos permiten las vidas de un periodista, un ingeniero aeronáutico, un actor, un «jubilado» y un médico.
Rodando en el Madrid de finales de los ochenta.
Es toda una experiencia comprobar el cambio que ha dado la capital en estos casi 40 años. Es prácticamente imposible hallar lugares vírgenes, pero en fin, para eso está el cine.

La verdad es que repensar en aquellos años nos supuso una tarde entera de recuerdos, alguna añoranza y un mucho de sensaciones de alivio a mi querido amigo y co-director Mario Braco y a un servidor.
Nuevas incorporaciones: Laura Lebó
A mi familia cinematográfica se une Laura Lebó. Una actriz de ojos espectaculares, sonrisa encantadora y dueña de una dulzura natural que enamora a la cámara.
Su desparpajo fue palpable en su primer día de rodaje. Algo que elogió su compañero de escena y crítico cinematográfico José Luis Panero.
Laura Lebó dará vida a Rafi. No será la última vez que la vean en mis proyectos.
Y no puedo terminar esta breve postal sin nombrar a mis admirados amigos y artistas Pablo Pinedo, Alberto Mazarro, José Luis Panero y José Antonio Ortas cuyo nivel de implicación es siempre mayúsculo.
En resumen, ¡seres que se hacen querer de verdad!

